Nunca llovió que no escampara, y anoche tuvimos la oportunidad de volver escuchar y ver cantar en público al buque insignia del proyecto LDO en Bolea (Huesca) dentro del Festival En el Camino de Santiago.

Iba a decir que “a pesar de” pero prefiero usar el “gracias a” para hablaros de cómo se hizo posible. En primer lugar se redujo el número de participantes para poder viajar espaciados, como mandan los cánones, en el bus que nos llevó de Luanco a Bolea y vuelta. En segundo lugar, algo ya bastante obvio, ensayar y cantar en público con mascarilla, a la que mejor nos vamos acostumbrando. Y en tercer lugar alojarse en habitaciones individuales y no en dobles, con el consecuente gasto que supone.

Pero digo “gracias a” porque, de no ser así, el coro se habría quedado en casa sin haber disfrutado de la experiencia, sin haber podido demostrar de lo que son capaces y sin confirmar que, poniendo todo el mundo de su parte con el mayor positivismo posible, todo puede llegar a buen término.

Desde aquí queremos dar las gracias a la Diputación de Huesca por la excelente organización y por haber emitido el concierto en directo en streaming para deleite de quienes nos quedamos en Asturias de cuerpo pero no de alma. Y cómo no, a nuestra agencia Adela Sánchez Producciones, que nos guía y nos apoya siempre.

Gracias a toda la formación LDO, a quienes fueron y a quienes se quedaron, y a Marco y a Elena por tantos y tan buenos momentos de música magistral con sus respectivas agrupaciones corales.